Para los niños, el ARTE es la forma de expresión más natural y una forma no verbal de comunicarse con los demás niños y con los adultos.
Mediante el arte y el juego, ellos escenifican y simbolizan su mundo interno y esto es precisamente aquello que les hace evolucionar y desarrollarse.
La acción que todo ser humano acomete al crear -o al interpretar- una ficción, es aquella que los niños realizan cuando juegan, y nos permite evolucionar de una manera sana ya que sublimamos fuerzas interiores, conflictos, preocupaciones, las plasmamos en un papel y de esa forma las sacamos afuera y las podemos visualizar.
Que esto sea algo natural para los niños demuestra que el acto de hacer arte, de crear, de crear ficción, es algo inherentemente humano.
En las sesiones de Arteterapia no se juzga ni se califica los trabajos que hacen los niños.
Contrariamente, se les anima y motiva para que expresen su creatividad sin ningún impedimento, eso sí, sin que por ello se prescinda de los límites y la disciplina necesaria.
Es por esto que a través del Arteterapia se puede fomentar un desarrollo infantil muy positivo porque restaura esa práctica creativa y sublimadora interrumpida.
El Arteterapia propone actividades motivadoras de expresión libre y experiencias enriquecedoras que les permiten canalizar mejor sus emociones y potenciar sus habilidades.
De este modo pueden aprender a manifestar sus deseos y temores, tienen la ocasión de experimentar, sin riesgo, una cierta forma de dominio que les proporcionan las distintas técnicas, pintura, dibujo, modelado, música, teatro, que les acercan al mundo de las ideas, de los sentimientos; con el acto creativo pueden aprender a revivir situaciones pasadas, experimentar la repetición y la re-presentación y aprender las reglas y los poderes de la simbolización.
Según Noemí Martínez, los objetivos principales del Arteterapia para los niños se pueden resumir en:
1. favorecer el autoconocimiento y la definición de sí mismos, para que descubran cómo son y sus valores.
2. desarrollar su autoestima para que aprendan a valorarse, ya que la autoestima influye en el aprendizaje.
3. profundizar en sus sentimientos y emociones, los positivos y los negativos.
4. posibilitar la comunicación y,
5. desarrollar su creatividad.
La imagen permite sacar a la luz reacciones de tipo afectivo o emocional que, en el lenguaje verbal, difícilmente podrían encontrar su sitio.
Estos objetivos principales pueden ayudar a encontrar salidas o soluciones en la resolución de conflictos.
Mediante la creatividad y en un ambiente agradable, lúdico y armónico donde se respeta la individualidad del niño, el aprendizaje se convierte en una tarea de disfrute, sensorial y de expresión, y no de aburrimiento, sufrimiento u obligación.
Con el trabajo arteterapéutico no sólo se presta atención a lo consciente sino que además se aborda lo inconsciente.