La autocrítica es esencial para la madurez y evolución de las personas. La autocrítica, bien encausada, es una herramienta valiosa para el desarrollo personal. Una persona autocrítica acepta sus errores, los corrige y los aprovecha para su aprendizaje y crecimiento. La autocrítica nos ayuda a identificar nuestros límites y obstáculos, esencial para un desarrollo personal efectivo. Además, nos proporciona herramientas para manejar errores y fracasos, aumentando las posibilidades de superar adversidades. La práctica de la autocrítica es vital, ya que su ausencia puede deteriorar las relaciones sociales y laborales. La autocrítica es clave para el desarrollo personal. Diferencia entre autocrítica positiva y negativa. Las personas con autocrítica positiva suelen: Tener autoestima alta o estable. Ver errores como oportunidades de mejora y crecimiento. Ser emocionalmente maduros. Hablar abiertamente de sus debilidades o miedos. Tratarse con respeto y cariño. La autocrítica es una habilidad donde hacemos un juicio crítico de nosotros mismos a nivel cognitivo, afectivo y conductual. Existen dos vertientes: la crítica adaptativa o positiva, que fomenta el desarrollo profesional al analizar, aceptar y corregir errores, y la crítica desadaptativa o negativa, donde solo vemos errores y nos sumergimos en una espiral negativa de miedo constante a equivocarnos.