La resiliencia es la capacidad que un determinado sistema posee y que le permite superar las alteraciones provocadas por uno o más elementos perturbadores. Y ello tiene como objetivo: volver a su estado inicial y/or a su funcionamiento normal. La resiliencia puede aplicarse a una organización, que puede ser una empresa, un grupo de personas o una sociedad. Y es, por tanto, la capacidad que tiene la organización de adaptarse a las perturbaciones internas o externas. Y de recuperar y mantener su cohesión. Resiliencia social o comunitaria es la capacidad que tiene una comunidad para enfrentar y superar cualquier tipo de crisis. Las empresas comprometidas con un enfoque de RSE son conscientes de la importancia de la resiliencia, en el campo de la planificación urbana, también hablamos de resiliencia urbana cuando se planifican los sistemas urbanos, tomando en consideración, las perturbaciones que pueden sufrir. Esto implica cuatro tipos de resiliencia: Resiliencia Organizacional, Resiliencia social o comunitaria, Resiliencia empresarial y Resiliencia urbana.