Son aquellos beneficios que permiten que los perros de terapia asistida contribuyan a la superación del miedo, la mejora de la ansiedad, la disminución del ritmo cardiaco, la presión arterial, y cualquier otra situación estresante vinculada a al estado físico o psíquico de las personas. En este apartado, cabe destacar la presencia de perros en hospitales, principalmente en las disciplinas de salud mental, pediatría y urgencias. En este último ámbito, la presencia de los perros contribuye a tranquilizar, y motivar a los pacientes durante su estancia en el hospital.
Los perros ayudan a que esa persona se obligue a salir, y a tener que desarrollar ciertas tareas para que el animal se sienta cuidado. Esta terapia puede producirles mayor autonomía, actividad y mejora anímica.
Las investigaciones realizadas también constatan que la interacción de los niños con perros de terapia asistida fomenta sus ganas de trabajar en equipo, aumenta su nivel de concentración y, en consecuencia, mejora su aprendizaje, además de actuar como un factor de motivación destacable.
Es importante tener en cuenta que los perros no tienen la capacidad de hablar ni de juzgar, por lo que los niños se sienten cómodos y seguros junto a ellos ante cualquier aspecto que les genere dificultad, como hablar en público o leer.
Son beneficios vinculados a la visita periódica de perros de terapia asistida en centros de día o geriátricos. En este caso, los perros funcionan como generadores de estímulos mentales positivos en personas con enfermedades neurológicas, y/o deterioro cognitivo.
Los animales en general, y los perros en concreto, son grandes facilitadores sociales por su capacidad para interactuar con otros perros y personas. En aquellos casos en los que las personas, por el motivo que sea, estén sometidas a un nivel elevado de aislamiento, su compañía puede ayudarlos a generar relaciones, y mejorar sus ganas de empatizar con otras personas.
Por último, cabe destacar que todos los animales que contribuyen a mejorar la vida de las personas mediante la terapia asistida pasan por rigurosos procesos de selección y adiestramiento en positivo para poder ayudar al 100% a las personas que lo necesitan, siempre bajo el seguimiento y la supervisión de profesionales expertos en la materia, que aseguran el bienestar del animal y que además disfrute con la tarea que realiza.