Los roedores, principalmente ratones, en menor medida ratas, y en mucha menor medida cobayas, hámsteres y otros roedores, siguen siendo el grupo de animales más utilizado en experimentación con un 65,7% del total. Tras los roedores encontramos a los peces, las aves, los conejos y los cerdos. El resto de especies y grupos animales están a gran distancia y representan, cada uno de ellos, menos del 1% del total. Por ejemplo, durante 2016 se usaron apenas 888 vacas, 269 cabras, 2.695 ovejas, 91 équidos, 358 gatos, 1.083 perros y 228 primates no humanos, entre otros. Adicionalmente se incorpora, desde 2014, también debido a los cambios introducidos por la nueva Directiva Europea 2010/63/UE, al único grupo de animales invertebrados que se considera en las normativas de bienestar animal: los cefalópodos, debido al extraordinario desarrollo de su sistema nervioso y a su capacidad de percibir dolor. En 2016 se usaron 8.444 cefalópodos en España para experimentación.