Ponernos a remojo nos calma, ya que eso nos conecta con el tiempo que pasamos en el vientre materno.
Un buen baño agregando al agua caliente unas gotas de aceite de lavanda rodeado de velas de aromas naturales es la mejor manera –y también la más rápida– de alcanzar un estado zen.
Tome fresas bañadas en chocolate negro, la vitamina C de las fresas es muy eficaz en la lucha contra los radicales libres que dañan el cuerpo y el chocolate negro ayuda a reducir las hormonas que provocan el estrés, como el cortisol.
La fragante hierba de lavanda tiene la virtud de reducir la frecuencia cardíaca y la presión arterial y su efecto beneficioso en episodios de depresión leve y falta de sueño está demostrado.
Masajéese el cuero cabelludo con las yemas de los dedos, moviéndolos desde el punto en el que nace del cabello hasta la parte de atrás tantas veces como desee, además de reducir el estrés, viene con un plus añadido: ayuda a liberar los aceites naturales del cuero cabelludo.
El masaje sueco consiste en la manipulación sistemática de los tejidos suaves del cuerpo, masajeando siempre en contra del sentido de la circulación, esta técnica ayuda a estimular la circulación sanguínea, el transporte de oxígeno en sangre, la actividad cardiovascular y la eliminación de toxinas de los músculos; y, como objetivo final, debe conseguir una completa relajación muscular.
Las investigaciones han demostrado que cuando sube la temperatura, el cuerpo libera endorfinas, unos neurotrasmisores encargados de las sensaciones de bienestar, y cuando se liberan muchas endorfinas, como sucede en una sauna, hay un doble efecto: por un lado se alivian los dolores articulares y musculares y, por otro, se logra un estado de relajación total.
La reflexología es una terapia milenaria que consiste en aplicar presión a diferentes partes del cuerpo para lograr un efecto benéfico sobre otras partes, según sus teóricos, la digitopuntura alivia dolores de espalda y cuello, estreñimiento, gastritis, dolores menstruales, asma, cefalea... y rebaja el estrés.
Basta masajear las bases de los dedos de los pies o la bola del talón para sentir un alivio inmediato, las endorfinas que se liberan con ese sencillo masaje son las que provocan esta sensación de relax.