Es conocido que los profesionales asistenciales son de los que más sufren los efectos del estrés laboral continuado. Los profesionales sociosanitarios no son una excepción, y debido a la naturaleza de su trabajo a menudo ven atrapados en este tipo de situaciones de estrés crónico, sufriendo tanto por los efectos del estrés diario como a largo plazo con todas las consecuencias nocivas sobre la salud que esto conlleva. Desafortunadamente no todos los profesionales disponen de estrategias de afrontamiento del estrés adecuadas y efectivas. El Mindfulness es una de las estrategias que se ha mostrado una mayor eficacia a la hora de paliar y prevenir los efectos del estrés continuado. Esta técnica hunde sus raíces en las tradiciones milenarias, y actúa eliminando los efectos de los agentes estresantes permitiendo enfrentarnos a ellos de forma diferente. El mindfulness ayuda a mejorar la inteligencia emocional. El mindfulness potencia la creatividad en la personas que lo practican. La práctica del mindfulness mejora la capacidad de concentración. El mindfulness combate el insomnio. Practicar mindfulness fulmina el estrés y la ansiedad. El mindfulness ayuda a combatir el estrés y la ansiedad porque nos lleva a un estado de calma, serenidad y claridad mental, reduciendo los niveles de cortisol y ayudando a detectar las respuestas de estrés y ansiedad en sus primeras fases.