Planifícate, saber organizarte va a resultar clave para prevenir el estrés.
Tener una agenda puede ser realmente útil, ya que verlo todo por escrito y poder marcar cuando algo ya está hecho ayuda al control de la planificación.
Solo tú sabes el tiempo del que dispones, organiza con tiempo tus días en épocas de muchos exámenes para evitar el estrés de última hora.
Ponerte objetivos te permitirá ser consciente de tus retos y logros.
Tendrás una dirección clara de a dónde quieres dirigirte y va a ser más fácil visualizar si cumples algo que te habías marcado hace unos meses.
Debes aprender a decir no, cuando no puedas o cuando no quieras.
Nadie te conocerá mejor que tú mismo, haz el trabajo de preguntarte si puedes y si te apetece, y si hace falta, di no.
Si tienes todo planificado, permítete relajarte, lo tengas todo controlado, o no.
Sabemos que es muy fácil decirlo y difícil llevarlo a cabo, pero debes encontrar un tiempo determinado al día en el que te relajes completamente.
Unos 10 minutos al día te pueden servir de mucho, aunque no lo parezca, y hay mil apps gratuitas para ayudarte.
Habla con las personas que te rodean, comunica cómo te sientes, y pide ayuda siempre que lo necesites.
Los que más te quieren siempre estarán allí.
Merece la pena que pares 10 minutos y salgas a dar un paseo, bailes o saltes la comba.
Moverse ayuda a despejar la mente y a ver las cosas desde una nueva perspectiva y más si al hacerlo te diviertes.
Para poder conectar con calidad, también hay que saber desconectar.
Busca tiempo para hacer cosas que te gusten: leer o hacer deporte es importante para estar al 100%.
El descanso no es negociable.
Prioriza tareas, pero no sacrifiques horas de sueño.
Si tu cuerpo está cansado, no va a poder rendir igual de bien durante el día y, de verdad, que se nota.
La alimentación es realmente importante en cuanto al estado físico y mental en el que nos encontramos.
Por lo que, cuanto mejor y más equilibrado comas, más estarás ayudando a tu cuerpo a estar bien.
Evita tomar sustancias tóxicas.
El tabaco, las drogas y el alcohol no son recomendables en ninguna circunstancia, pero en épocas de estrés son doblemente perjudiciales.
Así que evítalas para poder sobrellevar el estrés con más facilidad.