Una de las maneras más simples de relajarse es practicando la respiración profunda.
Usted puede hacer respiraciones profundas casi en cualquier lugar.
La meditación involucra concentrar su atención para ayudarlo a sentirse más relajado.
Practicar la meditación puede ayudarlo a reaccionar de manera más calmada a sus emociones y pensamientos, incluso aquellos que le provocan estrés.
La mayoría de los tipos de meditación usualmente incluyen:
Atención enfocada.
Usted puede concentrarse en su respiración, en un objeto o en un conjunto de palabras.
Silencio.
La mayor parte de la meditación se realiza en lugares silenciosos para limitar las distracciones.
Posición corporal.
La mayoría de las personas cree que la meditación se lleva a cabo sentado, pero también se puede hacer acostado, caminando o de pie.
Una actitud abierta.
Esto significa que usted se mantenga abierto a los pensamientos que vengan a su mente durante la meditación.
En lugar de juzgar estos pensamientos, usted los deja pasar llevando su atención de vuelta a su concentración.
Respiración relajada.
Durante la meditación, usted debe respirar de manera lenta y tranquila.
Esto también lo ayuda a relajarse.
Esta es otra técnica simple que usted puede hacer casi en cualquier lugar.
Comenzando por sus pies y los dedos de estos, concéntrese en apretar sus músculos por unos cuantos momentos y luego liberarlos.
Continúe con este proceso, avanzando hacia la parte superior de su cuerpo, concentrándose en un grupo de músculos a la vez.
El yoga es una práctica ancestral que tiene su origen en la filosofía de la India.
La práctica del yoga combina posturas o movimientos con respiración enfocada y meditación.
Las posturas tienen como propósito incrementar la fuerza y la flexibilidad.
Estas varían desde simples poses acostado sobre el suelo hasta posturas más complejas que requieren años de práctica.
Usted puede modificar la mayoría de las posturas de yoga con base en su propia habilidad.
El taichí se practicó por primera vez en la antigua China como una forma de defensa personal.
Hoy en día se utiliza principalmente para mejorar la salud.
Se trata de un tipo de ejercicio suave de bajo impacto que es seguro para personas de todas las edades.
Existen muchos estilos de taichí, pero todos comprenden los mismos principios básicos:
Movimientos lentos y relajados.
Los movimientos en el taichí son lentos, pero su cuerpo siempre se está moviendo.
Posturas cuidadosas.
Usted se mantiene en posturas específicas mientras mueve su cuerpo.
Concentración.
Se le alienta a dejar de lado los pensamientos distractores mientras practica.
Respiración enfocada.
Durante el taichí, su respiración debe ser relajada y profunda.
Si usted está interesado en el taichí para aliviar el estrés, es posible que desee comenzar con una clase.
Para muchas personas, esta es la manera más fácil de aprender los movimientos correctos.
También puede encontrar libros y videos sobre el taichí.
Usted puede aprender más sobre cualquiera de estas técnicas a través de clases locales, libros, videos o en línea.