Respiraciones profundas: cuando sientes que las paredes se estrechan a tu alrededor, es posible que el estrés esté tomando el control; para contrarrestarlo de manera efectiva es con respiraciones profundas, las cuales pueden realizarse en cualquier lugar.
Calma tu mente: cuando te encuentres enfrentando una circunstancia difícil o las cosas no vayan bien, detente por tan solo 5 minutos.
Meditación: practicar la meditación puede mejorar tu capacidad de concentración y ayudarte a sentirte más relajada.
Haz yoga: es beneficioso para relajarse cuando estás estresada debido a que combina técnicas de respiración profunda, posturas físicas que alivian la tensión muscular y meditación que calma la mente.
Practica taichí: es efectivo para relajarse cuando estás estresada porque combina movimientos suaves y fluidos con una concentración profunda en la respiración y la postura corporal.
Date cuenta qué provoca tu estrés: a menudo, nuestras preocupaciones están arraigadas en situaciones que no comprendemos completamente; reconocer y entender tus sentimientos te permite manejar el estrés de manera más efectiva.
Ten una lista de actividades para un break: primero, sumérgete en diversas actividades y observa cómo te hacen sentir, como hacer ejercicio, disfrutar del aire libre, nadar, escuchar música o ver una serie, explora cuál de estas te proporciona un profundo sentido de relajación.
Toma un baño: el agua es realmente reconfortante; sentir cómo recorre todo tu cuerpo y simplemente pensar en ella puede ser muy relajante,
Habla con alguien de confianza: si sientes que las cosas te están abrumando, recuerda que no hay problema en pedir ayuda.
Motivate a diario: cada día, sin importar lo ocupado que esté, tómate dos minutos para mirarte en el espejo y decirte a ti misma con convicción: "Yo puedo hacer esto.