No le pidas o exijas a tu pareja por ahora que confíe en ti. Debe existir coherencia entre tus palabras y tus acciones, así que procura ser paciente.
No le mientas en nada, ni siquiera en pequeñeces. Sólo servirá para acabar rompiendo la relación.
No tengas secretos. Cuando estás en una relación no puedes esconder cosas porque ello mata la confianza y, por tanto, la relación.
Tu pareja debe sentirse segura contigo. Muéstrate tal y como eres.
Concederos un tiempo si es necesario. Si la situación es fruto de la infidelidad o una comunicación muy deteriorada podría ser buena una pequeña separación para superar la crisis y aliviar el dolor producido e, incluso, para echar de menos.
Sé constante y paciente. Intenta hacer todo lo posible por rectificar la situación, sin vacilaciones y de una forma constante y madura. Y pensando que tienes que empezar desde cero para recuperar la confianza perdida.
Quédate al lado de tu pareja. Porque necesita solucionar las cosas CONTIGO así que tienes que estar disponible para ella.
Tu presencia física puede ayudar mucho a que tu pareja gane seguridad y empiece a creer que no le vas a volver a engañar. Se recomienda que este acercamiento físico se haga de manera gradual, es decir, poco a poco.
Termina la relación con la tercera persona de forma clara y abierta, si ésta es la causa de la desconfianza.
Engañar es totalmente una elección y eres tú quién debe asumir su error respondiendo a todas las preguntas de tu pareja.