Para expresar gratitud a tu pareja, debes ser observador. Cuando llevas casada unos años, es fácil pasar por alto lo que hace tu esposo o esposa. Dejas de ver las cosas buenas que hace y tiendes a concentrarte más en lo que no hace. Proponernos tomar un momento al día para no pensar en el trabajo, sino para observar lo que hace tu esposo(a) para cumplir sus compromisos y metas en común, nos permitirá sentir agradecimiento de manera natural, y con ello ser más considerados, más comprensivos y expresivos de esta gratitud.
Fíjate en lo que parece obvio y no des las cosas por sentado. Pregúntate si has estado dando por sentado todo el trabajo que hace tu pareja. Detalles que parecen tontos, como el hecho de que el hogar permanezca limpio, que puedas tener comodidades, que tengas lo necesario para vivir bien o incluso, que él o ella se vea siempre radiante, son hechos que suelen olvidarse porque “siempre suceden”, cuando en la realidad ambos realizan esfuerzos para que esto siga siendo así.
Exprésalo con palabras, no importa las veces que se repitan. Las expresiones de agradecimiento pueden reducir el estrés en el matrimonio; además, ayudan a aliviar los momentos de tensión. Cuando el día a día esta lleno de desafíos que agotan física y emocionalmente, las palabras animadoras y de gratitud por los esfuerzos funcionan perfectamente para recargar las energías y ánimos individuales.
Haz algún gesto generoso que le recuerde lo mucho que aprecias lo que hace. De vez en cuando y dentro de sus posibilidades, hagan pequeños gestos de agradecimiento como por ejemplo, si tu horario de trabajo te quita las posibilidades de cocinarle, toma un día al mes para hacerle una receta con cariño; o si ella se siente agotada con su trabajo, un pequeño masaje relajante o le prepares la tina la dejará encantada… ¡Todo es válido, y no tienes que gastar dinero!