Expresa gratitud hoy.
Si sientes que no le has manifestado suficiente gratitud a tu esposa o esposo, todavía estás a tiempo.
Nunca es tarde para comenzar.
Dícelo, agradece un gesto, una comida, un momento, el hecho de compartir la vida juntos.
Di gracias por escrito.
Aunque pareciera que el papel se está alejando de nuestras vidas, todavía emociona recibir una carta, o una tarjeta, que simplemente diga "Gracias".
Es un gesto bello, romántico, y perdurable: seguramente esa tarjeta permanecerá en una agenda, un libro o una gaveta por años.
Verbaliza tu agradecimiento.
No des por hecho que saben que estás agradecido.
Muchas veces pensamos que el agradecimiento está implícito, y por eso no lo hacemos explícito.
Dile que te sientes agradecido o agradecida por tenerla o tenerlo como pareja.
Desarrolla el hábito de expresar gratitud.
Es común pensar que la otra persona "sabe lo que sentimos por ella".
Sin embargo, podemos estar equivocados y la ausencia de esta comunicación puede generar desazón o dudas en el otro.
Agradecer ayuda a consolidar sentimientos profundos que sientes por la otra persona.
Y, además, hace feliz al otro, razones suficientes para expresarlo en voz alta.
No eres frágil porque agradeces.
Ciertas personalidades pueden sentir que expresar agradecimiento es demostrar fragilidad.
Simplemente no es así.
La persona que puede expresar agradecimiento a su cónyuge, en especial con el paso de los años, no solo demuestra amor, sino también interés en que esa relación perdure de manera armoniosa y saludable.
Y la media naranja se sentirá valorada o valorado.
No agradezcas solo en los aniversarios.
Otra práctica común es expresar agradecimiento por compartir la vida con tu esposa o esposo solo en un cumpleaños o un aniversario de bodas.
Agradecer debe ser una práctica cotidiana.
El agradecimiento debe formar parte de la vida diaria.
Eso generará una atmósfera positiva, incluso en momentos difíciles.
Sí, agradécele a tu esposo si lava los platos/o a tu esposa si hace un arreglo de carpintería.
Agradecer no debe formar parte de la batalla de los sexos.
Cualquier gesto que indique que el cónyuge está ayudándote, aliviando tus tareas, es motivo de agradecimiento.
Observa qué sientes si tu cónyuge está de viaje.
Joni Mitchell solía cantar que "no sabes lo que tienes hasta que se ha ido".
Si te cuesta agradecer, porque no es un hábito que hayas practicado con frecuencia, fíjate que sientes cuando el cónyuge está lejos por trabajo, o por algún evento.
Quizás en ese lapso de tiempo en el que está lejos, te des cuenta lo mucho que tienes para agradecer.
Y cuando vuelve... ¡dícelo!