La introspección es una parte importante de la autorreflexión y el autoconocimiento.
Literalmente significa "mirar dentro".
Consiste en examinar los propios pensamientos, sentimientos, emociones y comportamientos y analizarlos para ser mejor persona.
La introspección te permite conocerte mejor a ti mismo, tus motivaciones y tus objetivos.
Y así puedes avanzar y convertirte en una persona mejor y más agradable.
Empiezas a trabajar conscientemente con tus pensamientos y tu comportamiento.
Hay muchas formas diferentes de hacer una introspección.
Meditando te obliga a calmar tu cerebro y dirigir tu mirada hacia el interior.
Si dominas un poco la meditación, serás más consciente de lo que te pasa y por qué.
Lo ideal es que utilices una intención específica durante tu sesión de meditación para que puedas centrar tu atención en ella.
Al hacerlo, seguro que te vienen a la cabeza todo tipo de pensamientos.
Intenta dejarlos estar y no juzgarlos.
Descubrirás que cuanto más a menudo medites con tu intención específica en mente, menos negativos o críticos serán los pensamientos.
Con un poco de paciencia y práctica, podrás adquirir una visión esclarecedora de ti mismo.
Llevar un diario es una buena idea si quieres ser más consciente de tu comportamiento y tus pensamientos y trabajar con ellos.
Al poner por escrito tus pensamientos y sentimientos, puedes analizarlos y comprenderlos mejor.
Mira en tu interior mientras viajes, puedes aprender de un viaje psicodélico reflexionando sobre él.
La terapia es, por supuesto, una forma estupenda de trabajar en uno mismo.
La terapia cognitivo-conductual y la terapia de esquemas son recomendables si realmente quieres trabajar tu comportamiento y tus emociones.
Eso sí, busca un terapeuta adecuado, ya que debe ser capaz de comprenderte y guiarte.
En primer lugar, hazlo preguntándote por qué te comportas o sientes como lo haces.
¿Por qué no das lo mejor de ti en el trabajo?
¿Por qué tienes pocos contactos sociales?
¿Por qué sigues teniendo discusiones triviales con tu pareja?
¿Qué te impide llevar una vida más sana?
La introspección examina tus valores y creencias, lo que consideras importante en la vida.
Si los tienes claros, pronto verás dónde puedes mejorar.
La introspección realmente puede ayudarte a ser mejor persona, y probablemente entiendas por qué.
Puedes gestionar mejor tus pensamientos y emociones.
Porque los pones por escrito, por ejemplo, pero también porque empiezas a entenderte mejor y eres menos reactivo en tu comunicación y comportamiento.
Y si todo va bien, cada vez tienes una idea más clara de cuáles son tus valores más importantes en la vida y cómo vivir más de acuerdo con ellos.
Esto te llevará a tener menos discusiones y una mayor sensación de fluidez.
¿Quién no querría eso?