La introspección es el acto de mirarse a uno mismo, de buscar en el propio interior, en sus pensamientos, en sus sentimientos con el objetivo del autoconocimiento para poder hacer una identificación, percepción, interpretación y comprensión de las propias emociones, pensamientos y conductas.
Es el acto reflexivo de la mente del ser humano de cara a ser conscientes de los propios estados, de los que suceden ahora y de los que también ocurrieron en el pasado.
La introspección mejora con la práctica y con el entrenamiento.
La introspección ha de ser una decisión personal y totalmente libre y voluntaria.
La autocrítica, la valentía, la objetividad, la sinceridad, el análisis y la humildad serán parte fundamental de la introspección.
La meditación es una opción más para llegar a lo más profundo de uno mismo y un camino más hacia tu interior
Esta práctica muy antigua es ideal para conseguir conocernos mejor y trabajarnos desde la introspección.
Lo más recomendable es sacar un ratito cada día para meditar.
No hace falta que sea un rato largo, con 15 minutos al día será más que suficiente, quizá por la mañana al despertar o a última hora de la tarde.