El primer paso para manejar el estrés es reconocer la presencia del estrés en su vida. Todo el mundo experimenta el estrés de manera diferente. Es posible que se enoje o esté irritable, que no pueda dormir o que sufra dolores de cabeza o malestar estomacal. Una vez que conozca las señales que debe buscar podrá comenzar a manejarlo.
Adicionalmente, identifique las situaciones que pueden provocarle estrés. Estas situaciones se conocen como tensionantes. Sus tensionantes pueden ser la familia, la escuela, el trabajo, las relaciones, el dinero o los problemas de salud.
Existan muchas maneras de manejar el estrés. Pruebe algunas para averiguar cuáles funcionan mejor para usted. Reconozca las cosas que no puede cambiar.
Evite las situaciones estresantes. Siempre que le sea posible, aléjese de la fuente del estrés.
Haga ejercicio. Realizar actividades físicas todos los días es la mejor y más fácil manera de lidiar con el estrés.
Cambie su perspectiva. Intente desarrollar una actitud más positiva ante los desafíos.
Haga algo que disfrute. Cuando el estrés lo tenga decaído, haga algo que disfrute para ayudar a ponerlo de pie de nuevo.
Aprenda nuevas maneras para relajarse. La práctica de técnicas de relajación es una gran manera de lidiar con el estrés del día a día.
Conéctese con sus seres queridos. No deje que el estrés se interponga entre usted y su vida social.
Duerma lo suficiente. Descansar suficientemente durante la noche puede ayudarle a pensar con más claridad y a tener más energía.
Mantenga una dieta saludable. Comer alimentos saludables ayuda a darle energía a su cuerpo y su mente.
Aprenda a decir que no. Si su estrés viene de realizar demasiadas tareas en casa o en el trabajo, aprenda a establecer límites. Pida ayuda a los demás cuando la necesite.