Magnesium es una herramienta para llevar una vida más tranquila, ya que cuenta con propiedades beneficiosas para el tratamiento de la ansiedad, estando estrechamente relacionado con el sistema nervioso.
Magnesium juega un papel crucial en la regulación del sistema nervioso central, ayudando a estabilizar el estado de ánimo y promover la relajación.
Este mineral actúa como un bloqueador de los receptores NMDA (N-metil-D-aspartato) en el cerebro, que cuando están sobreexcitados, pueden causar estados de ansiedad y estrés.
Además, el magnesio está involucrado en la producción de neurotransmisores como la serotonina y el GABA (ácido gamma-aminobutírico), que son esenciales para generar una sensación de bienestar y tranquilidad.
La deficiencia de magnesio ha sido vinculada a un mayor riesgo de desarrollar trastornos de ansiedad, ya que el cuerpo no puede producir este mineral de forma natural por sí solo, lo que hace necesario obtenerlo a través de la dieta o en forma de suplementos.
Por lo tanto, la importancia de asegurar niveles óptimos de magnesio para reducir el riesgo de ansiedad y mejorar el bienestar general es fundamental.
El magnesio bisglicinato es una forma muy popular y efectiva para controlar la ansiedad y mejorar la calidad del sueño, compuesto por magnesio elemental y el aminoácido L-glicina, conocido por sus efectos calmantes en el sistema nervioso.
El magnesio malato es una forma que combina magnesio con ácido málico, una sustancia natural encontrada en muchas frutas, que es clave en la producción de energía en el cuerpo.
El malato se utiliza principalmente para combatir la fatiga crónica y mejorar la función muscular, pero también puede ser una excelente opción para reducir la ansiedad en personas que sienten agotamiento físico y mental.