Amar tu cuerpo es un paso clave para sentirte más feliz, segura y en paz contigo misma, pero, el amor propio es una cualidad que no a todas las personas nos han enseñado, por lo que nuestro concepto de autoimagen lo hemos aprendido de los medios de comunicación, la sociedad y el entorno en el que crecimos. Esto no siempre tiene una connotación positiva, desencadenando en baja autoestima, trastornos de alimentación y problemas de salud mental. Nos ayuda a movernos, a disfrutar y a alcanzar nuestras metas, por lo que es importante darle el amor y respeto que se merece.
Cada persona tiene una fisionomía diferente basada en sus genes, edad, nacionalidad, etc. Por eso, debes tener claro que compararte no te llevará a ningún lado, así que olvídate de pensar en las tallas todo el tiempo. De eso no depende tu valor como persona y la única competencia que tienes debe ser contigo misma, así que mejor proponte a valorarte más, aplaudir lo que tienes y mejorar quien eres desde un ángulo de respeto.
La única y más poderosa herramienta que tienes en este mundo es tu cuerpo, y debe estar al 100% para cumplir con todas las actividades, independientemente de su talla.
Todos los días damos por hecho a nuestro cuerpo y pocas veces lo escuchamos y somos conscientes de todo lo maravilloso que hace. Él nos habla todos los días desde lo físico hasta nuestro estado anímico y es imprescindible aprender a leerlo.
Muchas veces, gastamos más tiempo y dinero en cosas que no son trascendentes para nuestra vida y nos olvidamos de lo fundamental que es crear un balance con el interior.
Sí, te invitamos a observarte detenidamente frente al espejo 10 minutos al día, ya sea con ropa o totalmente desnuda. Lo primero que lograrás con esto es reconocerte y aprender de ti, porque cada parte de tu cuerpo cuenta una historia.
Recuerda que la clave para amar tu cuerpo, es trabajar todos los días en él y aplicar estos consejos que te acabamos de compartir. Si sientes que necesitas ayuda extra o que te encuentras en una situación complicada, no dudes en acudir con un profesional en salud mental para que te ofrezca las herramientas necesarias para salir adelante. ¡Sí se puede!