Busca la respuesta a todas tus preguntas, por muy tonta que sea la cuestión que se te pasa por la cabeza, si logras resolverla te irás a dormir sabiendo una cosa más. Escoge un pasatiempo productivo, tirarse al sol está muy bien, pero si te tiras al sol aprendiendo a tocar la guitarra, leer un libro en inglés o calcetar, además de estar a gusto estarías aprovechando el tiempo para aprender algo nuevo. Haz un par de listas de tareas pendientes, una con metas urgentes y otra con metas a largo plazo, ver las cosas por escrito y en paralelo te ayudará a organizarte, a decidir qué es más importante para ti y a escoger adecuadamente en qué ocupar el tiempo. Lee noticias, reportajes, tweets, tienes un smartphone y un largo trayecto en transporte público hasta el trabajo, ¿qué tal si dejas los jueguecitos y lees algo? O lee un libro, poco a poco, la de no tener tiempo es una excusa que todos ponemos para no leer sin darnos cuenta de que es pésima. Habla con la gente, de todo se aprende y también de todos, la conversación es una de las fuentes de aprendizaje más primitivas y enriquecedoras. Explora, si no puedes ir muy lejos por cuestiones de tiempo o dinero, seguro que tu ciudad tiene cosas que nunca viste o visitaste.