Para sentirte realmente seguro de ti mismo, necesitas creer de verdad que eres capaz. La mejor forma de desarrollar esta creencia consiste en utilizar tus talentos y habilidades mediante el aprendizaje y la práctica. Corre riesgos seguros, como inscribirte en el consejo escolar de tu centro de estudios, o preséntate como voluntario para ayudar en un proyecto. Levanta la mano en clase más a menudo, habla con alguien que te gustaría conocer, desafíate a hacer algo que está fuera de tu zona de confort habitual. Elije algo que te gustaría hacer solo si tuvieras más seguridad en ti mismo, date un empujoncito y hazlo. Una vez que lo hayas hecho, elije algo más y pruébalo, y sigue repitiendo este mismo proceso, tu seguridad irá creciendo con cada nuevo paso que des hacia delante. Reconoce tu talento y deja que brille, haz lo que corresponde, estudia, haz las tareas y trabajos escolares, prepárate para las clases, los exámenes y las pruebas. Si algo repercute negativamente en tu seguridad en ti mismo, sé comprensivo contigo mismo, no te critiques a ti mismo, aprende de lo que ha ocurrido, piensa en cómo podrías hacerlo mejor y recuérdalo para la próxima vez.