Identificar el motivo principal del estrés es fundamental, para ello se puede llevar un diario o tomar nota durante varias semanas de las situaciones que provocan más estrés. Hacer ejercicio ayuda a aumentar la producción de endorfinas que hacen sentirse bien. Concentrarse en una actividad deportiva ayuda a desconectar la mente. También contribuye a aumentar la confianza en uno mismo. Relaja y mejora el sueño. Deporte y una dieta saludable son un equilibrio perfecto para combatir el estrés. Dedicar tiempo a aficiones es otra actividad recomendable para relajarse y desconectar del trabajo. Conciliar la vida laboral y personal es vital, es imprescindible evitar actividades del trabajo en casa como revisar correos electrónicos, atender llamadas que no sean urgentes o adelantar tareas. Confiar en uno mismo y en el resto es fundamental, mantener una actitud positiva hacia las propias habilidades y las de los demás compañeros. Fomentar la comunicación es una excelente estrategia para reducir el estrés, compartir con el entorno las preocupaciones es clave. Establecerse objetivos realistas es importante, ponerse metas imposibles es causa de ansiedad y lleva al fracaso. Practicar técnicas de relajación como pararse a respirar en un momento difícil, saber desconectar durante unos minutos y descansar la mente, la meditación o el yoga son actividades que ayudan a mantenerse enfocados y en equilibrio. Fomentar la motivación personal es una de las mejores formas de luchar contra el estrés, mantenerse motivado es esencial para el equilibrio emocional y físico.