Prevenir la salud mental en el trabajo es sencillo si existe voluntad.
La motivación de los empleados y su satisfacción dentro de la empresa están ligados enormemente a la capacidad de Recursos Humanos para:
Promover la capacitación y la proyección de los profesionales en la empresa.
Evitar la sobrecarga de trabajo.
Velar por la igualdad, el respeto y la transparencia.
Mejorar el sueldo emocional de los empleados.
Procurar la conciliación.
Motivar un ambiente de trabajo agradable.
Para hacerlo de forma organizada, para poner en marcha un plan empresarial que salvaguarde la salud mental en el trabajo, el departamento de RRHH puede valerse de herramientas concretas.
Existen sistemas de evaluación, instrumentos de medida y metodología al respecto, así como estrategias de intervención a nivel personal, interpersonal y organizativo que incluyen propuestas como:
Programas de promoción del trabajo en equipo.
Oportunidades para la formación continua y desarrollo del trabajo.
Aumento del grado de autonomía de los empleados.
Definición efectiva de tareas, roles y objetivos.
La mejora de las redes de comunicación y participación.
Flexibilidad horaria.
Un plan para la salud mental en el trabajo que incluya propuestas como estas, confeccionado a la medida de la empresa y de las necesidades de todos sus trabajadores, será el pilar fundamental de una plantilla sana y equilibrada.