La desconfianza en la pareja puede ser restaurada, pero el proceso no es fácil ni rápido. Comienza con la comunicación abierta y honesta. Hablar de tus inseguridades y miedos con tu pareja, sin acusaciones, es clave. Explica cómo te sientes y qué comportamientos te han llevado a sentir desconfianza. De manera similar, tu pareja debe estar dispuesta a escuchar, comprender y responder con honestidad. Si la desconfianza se debe a comportamientos pasados de uno de los miembros de la pareja, como mentiras o secretos, es necesario que haya transparencia total. Esto significa que ambos deben estar dispuestos a ser responsables de sus acciones pasadas y estar comprometidos a actuar de manera más abierta en el futuro. Restaurar la confianza lleva tiempo. Quiero confiar en mi pareja pero no puedo es una frase común cuando la confianza se ha roto, pero es importante entender que la reconstrucción de la confianza es un proceso gradual. Esto implica estar dispuesto a perdonar y, al mismo tiempo, demostrar con acciones que se puede ser confiable. A medida que se ven comportamientos coherentes y confiables a lo largo del tiempo, la confianza comienza a restaurarse.