Reflexiona sobre tu relación. Evalúa el estado de tu relación. ¿Qué aspectos han contribuido a vuestra crisis de pareja? Analiza qué ha podido fallar y en qué puedes mejorar tu actitud. Una vez detectados los puntos críticos, es importante que expreses a tu pareja cómo te sientes y qué te preocupa. La escucha activa, no presuponer que sabe lo que necesitas, mostrar empatía y ser más flexible son prácticas que reforzarán vuestra comunicación en pareja.
Sorprende a tu pareja con gestos románticos como llevarle un delicioso desayuno a la cama, darle un reconfortante abrazo inesperado o dejarle un tierno mensaje de amor. Tener estos detalles y organizar planes en pareja son tus mejores aliados para avivar la chispa de vuestro romance.
Como sabrás, la unión hace la fuerza y compartir metas comunes con tu pareja os alineará hacia esos objetivos. Estos pueden ser financieros, familiares, de desarrollo personal o de resolución de conflictos. En cualquier caso, la clave está en establecer objetivos factibles en plazos realistas y medir los resultados obtenidos. Un proceso donde el apoyo incondicional y la cooperación deben tomar todo el protagonismo.
Hasta aquí hemos hablado de cómo reconquistar a tu pareja, pero para mejorar cualquier relación, es indispensable cuidarse a uno mismo. Y es que si no estás en paz con tu bienestar físico y emocional, no podrás dar tu mejor versión a los demás. Al reforzar el autocuidado, el autoconocimiento y la autoestima se ven potenciados y, con ello, la relación se fortalece.
En definitiva, reflexionar sobre el estado de tu relación, cultivar los pequeños detalles y pasar tiempo de calidad en pareja, así como trabajar en equipo y potenciar el crecimiento personal, son los cimientos sobre los que debes construir la reconquista de tu romance.