Para mejorar la comunicación no verbal, se pueden realizar ejercicios como "Un Debate Difícil", donde los participantes deben debatir un tema sin utilizar ademanes, movimientos faciales o corporales, y aplicar un tono monocorde a su voz.
El ejercicio "Qué Transmite el Tono de Voz" también es útil, donde los participantes deben expresar una frase neutral con diferentes tonos de voz, como un reproche, con voz fuerte, gritando, susurrando, con timidez, imitando el tono de tener miedo, como una invitación, de manera casual, con indiferencia o expresando preocupación.
Estos ejercicios ayudan a valorar el papel de la comunicación no verbal y a tomar conciencia de su importancia en las relaciones interpersonales.
Se puede iniciar un debate sobre la eficacia de la comunicación durante estos ejercicios, las barreras que existían para la comunicación y el papel de los gestos y el tono de voz en la atención al cliente.
También se puede discutir el efecto del tono de voz en la comunicación interpersonal y solicitar ejemplos reales de situaciones en las que el tono de voz haya predispuesto negativamente o positivamente al interactuar con otra persona.
La práctica de estos ejercicios ayuda a comprender la importancia de la comunicación no verbal y a mejorar la comprensión de este componente clave de la comunicación interpersonal.
Gran parte del comportamiento no verbal es automático e inconsciente, pero su efecto en los demás es muy potente.
Si el lenguaje verbal y lenguaje no verbal discrepan, será el lenguaje no verbal el que imponga su significado.
Hablar, reduciendo al mínimo el lenguaje no verbal, es difícil, ya que tendemos a utilizar la voz, los gestos y los movimientos del cuerpo para apoyar nuestro mensaje y conseguir que se transmita mejor lo que pensamos y sentimos.