Para mejorar la intimidad, es importante conocer lo básico sobre los orgasmos y la excitación, ya que muchos adultos pasan la vida sin comprender del todo las respuestas corporales al sexo y al deseo. La excitación durante el sexo puede ser distinta para cada persona, y algunos pueden estar listos para la acción al instante, mientras que otros tardan más en entrar en calor. También es importante identificar los aceleradores y frenos sexuales, y saber lo sensibles que son ambas cosas. Para aflojar los frenos, se pueden intentar cosas como escribir lo que le gusta y lo que no, delegar tareas del hogar, dedicar tiempo a estar solo para cuidar de sí mismo, y ponerse ropa que le haga sentir sensual. Iniciar el sexo en tus propios términos también puede ser una forma de recuperar el control y mejorar la intimidad. Si se necesitan cambios, la comunicación es muy importante para potenciar los aceleradores y eliminar algunos de esos frenos. Si no se disfruta del acto sexual, es hora de hacer un cambio y reclamar tu sexualidad para tener relaciones sexuales que merezcan la pena. También es importante buscar ayuda profesional si se experimentan problemas de salud mental, enfermedades crónicas, desequilibrios hormonales, o relaciones sexuales dolorosas, ya que existen opciones de tratamiento como terapia de pareja, terapia de conversación individual, terapia hormonal y terapia del suelo pélvico.