La vitamina D juega un papel muy importante en la prevención y manejo de la disfunción eréctil. La vitamina D es fundamental para cientos de procesos en nuestro organismo. La vitamina D regula otros procesos importantes, como la función muscular, la reducción de la inflamación y, sorprendentemente, la función eréctil. La vitamina D juega un papel muy importante en la disfunción eréctil sobre todo en la prevención de esta condición porque ayuda a mantener el pene y los vasos sanguíneos sanos, y a mejorar la circulación sanguínea general. La vitamina D estimula la producción de óxido nítrico, una sustancia que relaja y expande los vasos sanguíneos. Esto facilita flujo sanguíneo hacia el pene, lo cual es fundamental para iniciar y mantener una erección. Mantener niveles óptimos de vitamina D podría ser beneficioso para el corazón y las arterias, y por ende puede ser un factor clave para mejorar la salud sexual masculina y reducir el riesgo de problemas relacionados con la disfunción eréctil. La vitamina D se puede obtener de varias fuentes, siendo la exposición solar una de las más importantes. Alimentos ricos en vitamina D incluyen pescados grasos como el salmón, la caballa y las sardinas, aceites de hígado de pescado, yemas de huevo y alimentos fortificados como ciertos tipos de leche, cereales y jugos de naranja.