Ser un buen amigo es cuestión de querer ver feliz a la otra persona.
El ser humano es social.
Es decir, necesita convivir con otros igual que él para enriquecerse de conocimientos y compartir lo bueno y lo malo de la vida.
Cada uno es independiente.
Pero, tal y como explica el especialista José L. Zaccagnini de la Facultad de Psicología de la Universidad de Málaga, a través de las relaciones de amistad fuertes podemos conocernos mejor y compensar las carencias que tenemos.
Lo cual influye, en última instancia, a la hora de alcanzar la felicidad y el bienestar personal.
A través de las relaciones de amistad fuertes podemos conocernos mejor y compensar las carencias que tenemos.
Cualquier persona cuenta con las habilidades para crear relaciones de amistad fuertes.
Sin embargo, para algunas puede resultar más complejo que para otras por sus experiencias y condiciones personales.
Si no sabemos bien qué necesitamos, tomemos nota de los siguientes consejos:
Tener respeto físico y verbal
No puede existir relación sana con ausencia de respeto.
Tanto en el amor como en la amistad, esta es una premisa que no debe violarse.
En las relaciones de amistad fuertes no se grita, no se ofende y aún menos se golpea.
En esta línea de comportamiento ejemplar, lo normal es que los conflictos se resuelvan hablando después de haber calmado los ánimos.
Ser generoso
En las relaciones de amistad fuertes es común que uno entregue más que el otro o, en su caso, manifieste más su afecto.
No obstante, esto no debe ser motivo para tener problemas o sentirse menospreciado.
Una amistad real debe nacer de querer dar lo mejor de uno mismo hacia la otra persona.
Aprender a escuchar
Un verdadero amigo escucha con atención al otro.
Porque, antes de dar un punto de vista, es necesario saber con exactitud cuál es la situación.
Dominar el arte de escuchar no solo nos ayudará a crear relaciones de amistad fuertes.
Además, también será importante para mejorar en el ámbito laboral, y nos servirá para relacionarnos con las diferentes personas que nos rodean.
Respetar espacios
Quienes crean relaciones de amistad sólidas mantienen una distancia prudente de los aspectos donde no es necesario estar o comentar.
Tampoco debe considerarse como amigo a alguien solo porque es capaz de sacrificar aquellos lugares que le gustan para adaptarse a nosotros.
La amistad sincera no condiciona.
Tener buenos deseos
Una amistad sincera desea lo mejor para el otro.
Un buen amigo te querrá ver feliz y hará lo necesario para compartir o aumentar las experiencias positivas.
Sentimientos como la envidia, los celos y las actitudes negativas deben estar fuera de las relaciones que tenemos con los amigos.
Recordemos que un buen amigo puede ayudarte a crecer en lo personal, así como en lo profesional.
Priorizar
En las relaciones de amistad los acuerdos se hacen sin firmar un papel.
No obstante, es importante buscar el balance; ya que no podemos darle todo el tiempo y atención a un amigo.
Pero tampoco podemos dejarlo de lado.
En las relaciones de amistad fuertes, las dos partes deben saber que son una de las prioridades del otro.
Ser sincero
La sinceridad es natural en las relaciones de amistad fuertes.
Debemos procurar ser honestos al hablar de gustos, deseos y metas.
Expresaremos el punto de vista o el descontento que tengamos cuando lo consideremos necesario, pero siempre con respeto.
Recuerda que la amistad se establece sin condiciones.
Cuidar los detalles para tener relaciones de amistad verdaderas
Hay diferentes formas de demostrar una verdadera amistad.
A veces la vida nos lleva lejos de los amigos, pero no debemos dejar que eso destruya la relación.
Pequeños actos como llamadas de teléfono o una visita sorpresa pueden mantener y fortalecer esa amistad.
Según un estudio publicado por la Revista del Colegio de Psicología; si no tenemos amigos, lo ideal es que, de forma sincera, analicemos el comportamiento que tengamos.
En ocasiones, nos colocamos barreras para que otros no se nos acerquen (bien sea con nuestras actitudes o forma de ser).
Es preciso ser honestos, primero, con nosotros mismos, antes de participar en la vida de los demás.
Las relaciones de amistad fuertes serán difíciles de formar si primero no estamos bien.
Esto se debe a que requieren de bases sólidas.
Asimismo, las formas de interacción personal requieren de un compromiso sincero para llevarlas a cabo; teniendo como finalidad la felicidad de las partes involucradas.
Recordemos que no será igual transitar por la vida a solas que en compañía de buenos amigos con quienes compartir.