La regla 80-20 es también aplicable a las relaciones de amistad.
Pero esta regla no solo es aplicable al ámbito de las parejas, sino que también resulta efectiva en relaciones de amistad y en entornos laborales, y es que, enfocarse en lo positivo del día a día y en las cosas buenas que tenemos en la vida, beneficia la creación de un ambiente más saludable, algo que agradecerá nuestra salud mental.
La esencia de esta regla es muy simple, consiste en dedicar el 80% del tiempo en disfrutar de la relación, valorando los aspectos positivos y las cualidades que nos enamoraron de nuestra pareja.
El 20% del tiempo restante se utiliza para abordar y resolver conflictos o diferencias derivados de la convivencia o de otros problemas que puedan surgir.
Mostrar gratitud hacia nuestra pareja, reconocerle todo aquello que hace por nosotras y agradecer y valorar los pequeños detalles del día a día, son otras de las claves imprescindibles para disfrutar de una relación sana en lugar de caer en la trampa de la negatividad y el reproche.
Al aplicar la regla del 80-20 estamos cambiando nuestro enfoque, centrándonos en una perspectiva positiva donde ponemos el foco en aquello que nos hace sentir bien y felices, favoreciendo así la conexión emocional con nuestra pareja.
Además, esta técnica puede ser complementada con otras prácticas de mindfulness, como la meditación y la atención plena, para mejorar la comunicación con nuestra pareja y la empatía dentro de la relación.
La importancia de centrarse en lo positivo, es una de las técnicas clave para una relación funcional y estable por ambas partes.
Este enfoque permite que las parejas se mantengan en una dinámica optimista, sin ignorar los problemas, pero asegurándose de que estos no dominan la dinámica de la relación.
Fortalecer la conexión con nuestra pareja es de vital importancia.
A veces, la convivencia puede producir roces entre los miembros de la pareja, por ello debemos evitar centrarnos en lo negativo y ver más allá de los problemas.