La dinámica es la rama de la física y la subrama de la mecánica que estudia la relación existente entre el movimiento de un cuerpo y las fuerzas que actúan sobre él.
En esto último se distingue de la cinemática, que estudia el movimiento independientemente de sus causas.
El propósito de la dinámica es describir, cuantificar y analizar la evolución de los factores capaces de producir alteraciones sobre un sistema físico, y dar con las ecuaciones de movimiento necesarias para describir sus efectos.
Para ello, resultan de importancia los conceptos de inercia, trabajo, energía, fuerza y energía potencial.
La segunda ley de Newton establece que si una fuerza actúa sobre un cuerpo, este se pondrá en movimiento, acelerará o desacelerará su velocidad, o variará su trayectoria, ya que la fuerza aplicada es directamente proporcional a su aceleración.
La fuerza es igual a la masa del objeto por su aceleración.
Según esta ley, un cuerpo sometido a una fuerza se pone en movimiento a una aceleración constante.
Sin embargo, si se le aplica otra fuerza de mayor intensidad, la aceleración aumentará proporcionalmente.
Cuando un cuerpo está en reposo las fuerzas que se aplican sobre él tienen una resultante nula.
La primera ley de Newton establece que cuando un cuerpo está en reposo o describe un movimiento rectilíneo y uniforme tiende siempre a preservar su estado de reposo o movimiento a menos que fuerzas externas actúen sobre él.
La tercera ley de Newton establece que siempre que un cuerpo ejerza una fuerza sobre otro, el segundo ejercerá una fuerza contraria de igual intensidad y dirección, pero de sentido contrario, sobre el primero.