La familia es un sistema de interrelación biopsicosocial que media entre el individuo y la sociedad y se encuentra integrada por un número variable de individuos, unidos por vínculos de consanguinidad, unión, matrimonio o adopción. Desde el punto de vista social, la importancia de la familia en la vida de todo ser humano, trasciende las esferas de la socialización, ya que no se remite únicamente a ser la primera fuente de ésta, sino que va más allá al convertirse en la fuente primordial de apoyo emocional que el ser humano tiene para confrontar una situación conflictiva. Los dos grandes objetivos de toda familia son: primero, ser el soporte de cada uno de sus miembros, brindar seguridad para el desarrollo de los mismo para un futuro y segundo, ayudar a resolver las crisis que se van enfrentado en las diferentes etapas del desarrollo. La convivencia familiar es una de las dinámicas más complejas que hay. La familia cuente con mecanismos de comunicación adecuados para enfrentar conflictos. Es crucial que en el núcleo familiar se promueva el cariño, el afecto, el apoyo emocional y la existencia de un orden familiar de límites claros y razonables.