La terapia somática explora la conexión cuerpo-mente. El campo de la psicoterapia somática se centra en el circuito de retroalimentación que conecta la mente y el cuerpo, y las formas en que uno informa constantemente al otro. La integración holística de la conciencia corporal con la psicoterapia tradicional se utilizó inicialmente para tratar el trastorno de estrés postraumático centrándose en las sensaciones del cuerpo, en lugar de revivir un evento traumático. Ahora, este enfoque se ha ampliado para ayudar a una amplia gama de personas, incluidas las que tienen TDAH, a liberar la tensión, el miedo y la ira que pueden comprometer su funcionamiento. Al enseñar a los niños con TDAH a controlar sus impulsos, muchos terapeutas utilizan técnicas somáticas para ayudarlos a tomar conciencia y contener las sensaciones físicas asociadas con la impulsividad y la agresión. El tratamiento somático para adultos con TDAH puede comenzar con aprender a ser conscientes de las sensaciones en sus cuerpos. Estas sensaciones llegan cuando un disparador convence al cuerpo de que está nuevamente bajo ataque. La terapia somática ofrece un mayor control físico y emocional sobre las incómodas respuestas del cuerpo a la angustia.