Date cuenta de lo que está pasando. Mira dentro de ti y reflexiona acerca de tu creencia sobre cómo el posible rechazo puede influir en tu comportamiento y éste en tus acciones. Es decir, si vas pensando que te van a rechazar, acabará pasando. Busca signos, pero no solo de lo que va mal, si no también de lo que está funcionando. Debes ser objetivo y ver ambos lados de la balanza. Piensa en cómo te quieres sentir. La persona que se siente rechazada piensa constantemente en ello, en que no quiere sentirse así, en las razones por las que le rechazan. Pero es una visión poco útil, porque sesga la totalidad de la realidad. No pienses en que no quieres ser rechazado, sino en que cuanto menos lo hagas, más relajado y seguro de ti mismo te mostrarás y estarás. La confianza que tengas te hará ver las cosas de otra manera y superar ese miedo al rechazo. Reflexiona en cómo comenzó ese miedo al rechazo. Es probable que durante tu etapa escolar te hayas sentido rechazado, como excluido de todo el grupo. Si es el caso, cierra los ojos y piensa en todo lo que has aprendido desde entonces. Imagínate de niño tranquilo y sin miedo al rechazo. Visualízate como una persona en calma, diciéndole a ese niño que no se preocupe, que todo va a ir bien. Ante todo, imaginación constructiva. Cierra los ojos y usa tu imaginación para sentir y visualizar tu comportamiento ante situaciones en las que normalmente te sentirías inseguro. No supongas nada. Cuestionarse es aprender. La reflexión no es mala. Al contrario, puede ayudarte a actuar conforme eres. Por tanto, no estés tan seguro de lo que va a pasar, ni de lo que sabes. Así podrás relajarte y tener en cuenta la posibilidad de que puede haber malos o buenos resultados. No siempre se debe de suponer que va a haber rechazo. No saber es la clave para tener confianza y disfrutar de la vida. Nadie sabe lo que va a ocurrir, ni lo que piensan realmente los demás. No podemos predecir el comportamiento de los demás, porque cada uno reacciona diferente en diversas situaciones y ante distintas personas. Por tanto, trata de mantenerte seguro de ti mismo y aprende a relajarte… Todo irá mejor.