La palabra alexitimia proviene del griego y significa “sin emociones para las palabras”. En psicología, describe a quienes “luchan con el sentimiento y la expresión de emociones”. Si tienes alexitimia, no solo tienes problemas para saber cómo te sientes, sino que también tienes dificultades para saber cómo se sienten los demás. Esto puede causarte ansiedad social, ya que no puedes leer señales no verbales. Puedes parecer socialmente torpe o carente de humor. Incluso cuando otros empatizan con las cosas difíciles por las que estás pasando, no puedes aceptarlo y puedes parecer extrañamente estoico. En el fondo, una persona con alexitimia puede resultar muy sensible, pero debido a esta dificultad será vista como fría, distante y arrogante. La alexitimia debe ser tratada por un psicólogo o psiquiatra que realizará un diagnóstico en base a un cuestionario. También es probable que un neurólogo ordene una imagen por resonancia magnética (MRI, en inglés), para visualizar la ínsula en el cerebro. La alexitimia primaria implica que la persona nació con una anormalidad genética que le impide sentir y expresar emociones. También puede estar relacionada con un daño en la ínsula anterior, parte del cerebro encargada de las emociones y de la empatía.