El compromiso emocional de las personas no es algo que podamos ni debamos imponer desde las organizaciones.
Debemos ser cada vez más conscientes de la relevancia de los motivadores intrínsecos ya que el compromiso emocional depende en gran parte de ellos.
Los niveles de Engagement en las organizaciones se elevan a medida que aumenta la autonomía de las personas.
Además, cuando la comunicación es eficaz y clara estos niveles crecen todavía más.
La comunicación debe basarse en las emociones.
Nuestras emociones van antes que todo lo demás.
Debes escuchar y entender a las personas que forman parte de tu organización.
El talento quiere que lo escuches, que le permitas arriesgarse sin temor a represalias.
Todavía nos encontramos que la realidad es otra, las personas y organizaciones por norma general son reactivas.
Solamente en el momento en el que se dan cuenta de los errores que cometidos se deciden a implantar medidas drásticas y con un coste mucho mayor para las empresas.
Vivimos constantemente en una burbuja de confort hasta que ya es demasiado tarde y nos vemos obligados a reaccionar.
La motivación debe jugar su papel
Para cambiar el rumbo de tu compañía debes hacer que todas aquellas personas que gestionan equipos en tu organización sean conscientes del peso de su forma de liderar.
Cuando das autonomía a las personas de tu equipo estás otorgando valor a su visión, las personas sienten su influencia en cada uno de los procesos de los que forma parte.
No debemos olvidar que sentir que tenemos el control sobre nuestro contexto es una de las cosas que más nos gusta a las personas.
En los modelos de gestión que promueven la salud organizacional las personas, de manera automática, se convierten en una fuente de ventaja competitiva.
Ellas serán el valor diferencial de la compañía.
Un líder transformador debe dedicar tiempo a las personas.
Todavía hay muchos managers que no saben comunicar ni escuchar las necesidades de sus equipos, necesitan escuchar a las personas para darse cuenta de cuáles son sus necesidades.
Podemos saber más sobre la importancia de dar feedback a nuestros equipos.
Debemos empezar a gestionar las emociones en las empresas.