El apoyo social surge como uno de los pilares fundamentales de la salud psicológica. Es decir, la percepción subjetiva de contar con apoyos emocionales, instrumentales y de información es una variable de protección ante problemas psicológicos. Una elevada percepción de apoyo social influye positivamente en los problemas psicológicos proporcionando a la persona una sensación de seguridad y control. Se ha demostrado que las personas con mayor apoyo social percibido tienen menos probabilidades de sufrir problemas psicológicos como estrés, ansiedad y depresión. El bienestar viene influido por múltiples variables personales y contextuales, entre ellas el apoyo social es sin duda un predictor importante de la salud psicológica y el bienestar de los individuos. Los factores de protección pueden ser Internos a la persona o Externos: apoyos sociales, familiares, acceso a recursos de salud mental, económicos, comunitarios etc. El apoyo emocional es la capacidad de compartir nuestras preocupaciones y emociones con otros, lo que a menudo alivia el estrés y promueve la resiliencia. El apoyo social depende de múltiples factores como cambios en las circunstancias de la persona, fallecimiento de seres queridos, mudarte de ciudad y distancia geográfica, tener pareja o no etc.