Para Ekman las emociones principales son siete: la tristeza, la ira, la sorpresa, el miedo, el asco, el desprecio y la alegría.
Las 7 emociones básicas
Así la tristeza, una de las emociones que tienden a durar más en el tiempo, se refleja en la expresión facial y en la voz; con la ayuda de ambas, se conforma una llamada de auxilio lanzada a los demás.
También el llanto es una expresión emocional de carácter universal.
La ira suele provocar más ira.
La sorpresa es la más breve de todas las emociones.
Por su parte, el miedo responde a la percepción de una amenaza de daño físico o mental.
La reacción que suele provocar es esconderse o huir.
Los niños y los adolescentes se sienten fascinados por el asco.
A esas edades atrae lo raro, lo enfermizo, lo desgraciado y lo socialmente contaminado.
El desprecio o desdén también tiene una expresión facial universal.
Y, por último, la alegría, que donde más se aprecia es en el tono de voz.
La alegría presenta diversos grados: diversión, contento, excitación, alivio, asombro, éxtasis, gratitud, elevación, etc.