Si tu intuición te sugiere que tu pareja está tratándote de una manera egoísta, escúchala. Te sientas utilizado o utilizada. Si eres una persona complaciente, tu pareja en vez de animarte a pensar en ti, se aprovecha de tu falta de límites. Te manipula para que tus necesidades no importen y te centres en complacerle a él o a ella, hundiendo tu autoestima por el camino. En una relación sana, importan las necesidades y opiniones de los dos, sobre todo en aquellas decisiones que os afectan a ambos. Cuando tu pareja actúa como si estuviese soltero o soltera, lo que está demostrando es que no le importa lo que tú sientes. Tienes que estar por y para él o ella, pero no esperes que te ofrezca ese cuidado emocional cuando tú lo necesitas. En una relación sana, tu pareja fortalecerá tu autoestima tanto en los momentos malos como en los momentos buenos. El cariño que tu pareja te da es muy ambivalente, te trata como un segundo plato, y te dice que va a cambiar, pero rápidamente vuelve a ignorar tus necesidades.