Cuando alguien nos dice algo que no nos gusta, porque tiene que ver directamente con nosotros mismos, es común que reaccionemos desde el filtro emocional y omitamos la parte racional, por lo que normalmente se responde a la crítica de forma defensiva, negándola, ignorando lo que nos han dicho, devolviendo la crítica. Ante una crítica lo más adecuado sería dejar que se nos hagan la crítica, escuchar atentamente qué nos quieren decir. Cuando la persona ha finalizado expresar lo que nos parece, no defendernos si realmente estamos equivocados, si creemos que tenemos la razón defendernos cuando haya acabado la crítica.
Ante cualquier queja que nos haga una persona, sean cuales sean las circunstancias, intentaremos evitar negar lo que se nos imputa, justificarlo o contraatacar al que nos acusa con nuevas quejas, ya que esto es porque cualquiera de esas estrategias para afrontar la queja nos va a llevar casi irremediablemente a un conflicto. Valorar la situación, reflexionar sobre cómo se pueden ver afectadas las percepciones ajenas y entender que hay diferentes puntos de vista, ya que no todos reaccionamos de la misma forma ante una situación, por lo que sería conveniente valorar el contexto, la personalidad de la persona que hace la crítica, el lugar.
Pedir más detalles puede ayudar a ser consciente de cómo nos perciben los demás, detectar nuestros fallos, aclarar malentendidos. Estar de acuerdo con la crítica, ante una crítica, siempre podemos estar de acuerdo con la parte de verdad del mensaje, por lo que está bien reconocerlo y expresar qué pensamos para cambiarlo, podemos estar de acuerdo en parte y también podemos expresar pruebas de lo contrario, podemos mostrarnos de acuerdo con el derecho del otro a opinar, entender que hay diferentes puntos de vista al nuestro y diferentes perspectivas.
La crítica, la persona o el momento no me interesan, dentro de esta situación un método para evitar conflicto sería utilizar la técnica banco de niebla, que consiste en utilizar frases estratégicas, sin ceder en nuestra postura inicial y reconociendo los argumentos y quejas de lo demás llegando a un acuerdo parcial con dicha persona. La crítica o la persona me interesan, lo mejor en este caso es preguntar e intentar valorar la situación y conseguir mas detalles sobre el problema con el fin de intentar solucionarlo de la mejor manera. La crítica es adecuada, deberíamos aceptarla, valorar si estamos dispuestos cambiar y solicitar soluciones y pedir ayuda, si en el caso contrario la persona no quiere cambiar, habría que negociar, pactar y acordar soluciones para mantener la conducta y a su vez reducir el malestar de la otra persona.