Para hacer un registro de emociones se pueden utilizar diferentes tipos de mood tracker: Diario.
El seguimiento del estado de ánimo se puede hacer a través de un diario, agenda o calendario.
El método más popular consiste en dibujar una forma y colorearla usando los colores escogidos para representar las distintas emociones.
Con el tiempo, los colores del dibujo permiten formar una imagen de tu estado de ánimo general y patrones de estado de ánimo.
Por supuesto, también puedes escribir las emociones en lugar de pintarlas.
Aplicaciones móviles.
Pueden variar en complejidad y precio.
Algunas son gratuitas, mientras otras requieren de una suscripción.
Las funciones suelen centrarse en registrar el estado de ánimo, los sentimientos, los eventos relacionados con el estado de ánimo y las actividades diarias como el sueño y la dieta.
Programas en línea.
También hay sitios web que cuentan con herramientas que ayudan a las personas a realizar un seguimiento de sus estados de ánimo y emociones.
Sinceridad ante todo.
Si bien puede ser tentador pasar por alto los sentimientos negativos y solo registrar los positivos, es importante ser lo más sincero posible.
Recuerda que de lo contrario, solo te estarás engañando a ti mismo/a.
Constancia.
Aunque no siempre sea fácil, es importante ser constante a la hora de realizar un mood tracker.
Si crees que es necesario, puedes ponerte una alarma en el móvil para acordarte de anotar tus emociones.
Las emociones positivas también cuentan.
A veces, es más fácil recordar realizar el seguimiento de emociones cuando nos sentimos deprimidos e ignorarlo cuando nos sentimos mejor.
Pero para tener una visión completa de tus estados de ánimo, tendrás que anotar tantos los buenos como los malos.
Un cuaderno, un calendario o un teléfono móvil son más que suficiente.