Respeta tu turno, no interrumpas a tu pareja cuando habla.
No termines sus frases, no saques conclusiones precipitadas.
Escucha como escucharías a alguien que realmente te interesa mucho.
Prestar atención a tu pareja e intentar entenderla, qué quiere decirte, cómo se siente, qué necesita.
Si cuando termina de hablar eres capaz de responder a estas preguntas de la misma forma que respondería tu pareja, ¡lo has logrado.
Muestra tu interés, no se trata solo de no interrumpir, sino de demostrar que realmente te interesa lo que te está contando.
Deja el móvil o la tablet a un lado, apaga la televisión, pon toda tu atención en tu pareja y demuestra tu interés.
Mírala a los ojos, haz gestos y da muestras de que estás dispuesto/a a seguir escuchando.
Ya sabes que hablas más con tu cuerpo, con las expresiones de tu cara y con el tono de tu voz que con tus palabras.
No lo olvides mientras estés escuchando.
Puedes intervenir para intentar aclarar todo lo que no entiendas, no hay problema, plantea preguntas, pide ejemplos, busca aclarar todo lo que no entiendas.
Tu pareja no siempre habla para que le des consejos, habla para que escuches y comprendas.
No des soluciones si no te las están pidiendo.
Y recuerda que nadie hace caso a los consejos de alguien por quien no se siente comprendido.
Primero escuchar y comprender a tu pareja, y luego, si te la piden, podrás dar tu opinión.
Valida las emociones de tu pareja, es muy posible que te cueste entender las reacciones de tu pareja.
No caigas en la tentación de decir cosas como: «no sé por qué te lo tomas así», «no hay para tanto», «vaya tontería».
Cada uno vive las cosas como las vive y no vas a dejar de sentirte como te sientes solo porque tu pareja no lo entienda.
Respeta que tu pareja no vive las cosas como tú y acéptalo cuanto antes, es así, se agobia por cosas que a ti no te parecen importantes, se entristece por cosas que para ti son superfluas, siente dolor por cosas que para ti son irrelevantes.
Lo único que puedes hacer es entender y legitimar su forma de sentir si lo que buscas es que tu pareja también legitime la tuya.
Si logras que tu pareja se sienta comprendida por ti, habrás dado un paso de gigante en vuestra capacidad para escuchar y entender lo que necesita vuestra relación.