Es importante compartir la información correcta cuando se hable con un ser querido sobre la mejor forma para llevar sus años dorados. En muchos sentidos, ver a los padres llegar a la tercera edad es algo hermoso. La doctora Claudia Sánchez, directora médica de Abbott en Colombia, brinda una serie de consejos para que los adultos mayores puedan tener un envejecimiento saludable, así como tener consejos sobre cómo iniciar conversaciones sobre estos temas que a veces son sensibles. Muchas personas mayores experimentan dolor, problemas de movilidad o problemas de salud crónicos que causan fatiga o dificultad para respirar, así como enfermedades cardíacas y pulmonares, lo que hace que la actividad física sea más difícil que antes. Los estudios muestran que las personas mayores que hacen ejercicio durante una hora o más, dos o tres veces por semana, incluido el entrenamiento de fuerza, tienen más probabilidades de mejorar la densidad ósea. El ejercicio regular también ayuda a mantener la masa muscular y preservar el equilibrio, lo que puede ayudar a prevenir caídas. Comer bien puede resultar cada vez más difícil a medida que envejecemos. Algunos adultos mayores pueden incluso tener problemas dentales o digestivos, lo que puede dificultar el consumo de comidas equilibradas y nutritivas. Predicar con el ejemplo y fomentar hábitos saludables entre todos los miembros de la familia puede ayudar a tu ser querido a tener un mejor estado nutricional. Las personas mayores experimentan pérdidas repetidas debido a la muerte de familiares, amigos y posiblemente de su cónyuge o pareja. Estas pérdidas repetidas, a menudo combinadas con una movilidad reducida y reubicación, pueden contribuir o exacerbar la soledad.