Ayude a su hijo a aprender a hacer cosas. Para un bebé, aprender a sostener una taza o dar los primeros pasos provocan una sensación de comprensión y placer. Cuando un niño crece, cosas como aprender a vestirse, leer o andar en bicicleta son oportunidades para hacer crecer la autoestima. Al principio, ayude y enseñe con el ejemplo. Después, deje que los niños hagan lo que puedan, incluso si cometen errores.
Felicítelos por sus esfuerzos. Evite enfocar el elogio en los resultados o en cualidades específicas. Por el contrario, sus elogios deben ser por el esfuerzo, el progreso y la actitud. Por ejemplo: "Estás trabajando arduamente en este proyecto", "Estás mejorando en los exámenes de ortografía", "Estoy orgulloso de ti por practicar piano; realmente has sido muy perseverante".
Sea franco y sincero. Cuando un elogio no se siente ganado, no suena convincente. En cambio, puede decirle: "Sé que no fue tu mejor partido, pero todos tenemos días malos. Estoy orgulloso porque no te diste por vencido". Súmele un voto de confianza: "Mañana seguramente lo harás mejor".
Sea un buen ejemplo de conducta. Si usted pone todo su empeño al realizar las tareas cotidianas, dará un buen ejemplo. Su hijo aprende a esforzarse en hacer las tareas del hogar, ordenar sus juguetes o hacer la cama.
No sea crítico. Lo que los niños escuchan acerca de sí mismos en boca de otros a menudo influye en cómo se sienten con ellos mismos. Las palabras crueles o negativas no motivan a los niños y pueden dañar su autoestima.
Enfóquese en las fortalezas. Preste atención a lo que sus hijos hacen bien y disfrutan. Asegúrese de que tengan oportunidades de desarrollar estas fortalezas. Concéntrese más en las fortalezas que en las debilidades para ayudarlos a sentirse bien con ellos mismos.
Reconozca las cosas que están bien. A veces, los niños se concentran en algún error que cometieron. Si no logran ver un equilibrio entre los errores y los aciertos, se sentirán frustrados.
Fomente las amistades saludables. Enséñele a su hijo que los mejores amigos son aquellos que lo tratan bien y lo motivan con sus palabras y acciones. Los niños deben evitar a las personas que actúan de manera destructiva.
Permita que los niños ayuden y den. La autoestima crece cuando los niños ven que lo que hacen es importante para otros. Los niños pueden ayudar en la casa, hacer un proyecto de servicio en la escuela o hacerle un favor a un hermano. Ayudar a otras personas y realizar buenas acciones hace crecer la autoestima y otros buenos sentimientos.