Soy un chico de 24 años, vivo en el extranjero desde hace 6, lejos de mis padres para estudiar y buscar mi propio futuro a mi manera.
El problema es que mis padres y yo nunca hemos sido "cercanos", por así decirlo: tengo amigos que tienen noches familiares dedicadas, que hacen viajes con su familia y, desde la perspectiva de un extraño, son más cariñosos con sus padres.
Mi madre siempre fue muy impulsiva, intentaba hablar a escondidas con mis amigos íntimos para preguntarles si consumía drogas porque siempre parecía estar mal con ellos (nunca consumí drogas en ese momento cuando ocurrieron estos sucesos).
Mi padre era... tranquilo: se ocupaba de sus asuntos, y yo de los míos.
Mi madre me llamó hoy llorando, diciendo cuánto me echa de menos, cómo se siente como si ni siquiera hubiera estado en casa y luego diciendo que siempre la mandaba lejos cuando intentaba sentarse.
Le mencioné este hecho a mi madre y ella dijo que no la quiero y que debería dedicar más tiempo familiar a mi tiempo de silencio, lo cual es comprensible, sin embargo, no entiende cómo puedo ser tan "frío" con ella después de haberme criado durante 18 años.
He estado durante toda la llamada explicándole lo agradable que sería si mi habitación (que es una sala de estar, por cierto, ya que vivía en un apartamento de un dormitorio) tuviera una puerta para poder compartimentar mi tiempo de silencio y mi tiempo social con ellos, ya que también entraba en la habitación al azar.
Supongo que ahí va toda mi diatriba, mi novia estuvo de acuerdo conmigo en parte en que es demasiado sobreprotectora, o quizás no entiende la necesidad de silencio incluso si los veo una vez cada medio año.
El consejo que busco aquí es cómo abordaría esta situación de manera que tanto mi madre como yo quedáramos satisfechos.