Los adultos pueden ayudar a niños y adolescentes con estrés de muchas maneras. Tres cosas importantes que usted puede hacer son: Tratar de reducir la cantidad de estrés en su vida. Ayudarlos a armarse de técnicas positivas para enfrentar adversidades. Enseñarles a sacarse el estrés. Desarrolle confianza, y hágale saber a su hijo que los errores son experiencias de aprendizaje. Sea comprensivo, y escuche las preocupaciones de su hijo. Deje que su hijo trate de resolver sus propios problemas, si es lo adecuado. Pero ofrézcale ayuda y esté disponible cuando su hijo lo necesite. Muéstrele amor, calidez y que usted se preocupa por él. Abrace a su hijo con frecuencia. Tenga expectativas claras sin ser demasiado estricto. Hágale saber a su hijo que cooperar es más importante que competir. No sobrecargue el horario de su hijo con demasiadas actividades. Enseñarles sobre las consecuencias es esencial para su desarrollo. También es importante alentar el pensamiento racional y darles algo de control en su entorno familiar.