Trabajar en la autoestima es uno de los puntos claves para mejorar varios aspectos emocionales y psicológico de las personas.
El enfoque interseccional es una manera de comenzar a trabajar en lo que puede haber causado un deterioro en la autoestima de una persona.
Este enfoque, nos ayuda a entender qué es lo que provoca esta baja de valor y cómo diferentes experiencias e identidades pueden influir en que el autoestima sea positivo o negativo.
Además, toma en cuenta los factores culturales y socio-políticos, que pueden afectar en la formación del autoestima.
Respecto a los datos que se recaudan desde este estudio, podemos determinar cómo abordar el proceso terapéutico para ayudar a las personas a desarrollar una autoestima saludable.
Por ejemplo, si en específico te detienes a observar cómo el paciente se trata físicamente, debes revisar los mandatos sociales asociados al cuerpo de las personas, sobre todo en casos de cuerpos socialmente no aceptados.
Si estás cruzando un periodo de estrés o estás con un tema emocional importante, la autoestima te puede proteger del impacto que tiene sobre ti.
Además, la autoestima también puede ser un factor protector contra factores externos, como el acoso, burlas o la discriminación.
Las personas con una autoestima positivo tienden a defenderse en situaciones que se ven atacados y no dejan que las opiniones negativas de otros les afecten de manera significativa.
Tener un autoestima saludable es esencial para la confianza que se tiene a la hora de tomar decisiones y resolver problemas.
Tener resiliencia puede ayudar a aumentar la autoestima, ya que las personas sienten confianza y seguridad de poder enfrentar futuros desafíos.
Tener un entorno positivo y sano, lleva a que las personas se sientan más seguros de sí mismos y por ende, más felices.
Muchas personas sufren de autoestima baja, lo que lleva a ser un obstáculo para el bienestar emocional y social, y que puede repercutir en áreas laborales y sentimentales.
La terapia puede ayudar a tratar estos casos, a través de la exploración de pensamientos, patrones, conductas y adquisición de herramientas y/o técnicas especiales.