Cuando no te abres con los demás, te cierras a ti mismo. Cuando te cierras emocionalmente a los demás, y dejas de compartirte y de abrirte desde tus emociones y tus pensamientos, en ese momento lo que en realidad pasa, es que te cierras a ti mismo, y te privas de la oportunidad de sentirte y reafirmar quién eres. Entonces, claramente te gusta conectar con los demás, las relaciones profundas y los temas interesantes. Ok… ahora de lo que se trata, es que te atrevas a salir de tu caparazón y dejarte conocer, enfrentándote a la posibilidad de que habrá gente con la que conectarás y otra con la que no. Lo que más te puedo recomendar es que actives dentro de ti una actitud de apertura, que literalmente te quites las máscaras, dejes de pretender o de esconderte detrás de ellas, abras los brazos en tu postura, levantes la cara, expreses lo que sientes y pienses, y te dejes ver. Es mejor que te amen por quién eres a que idolatren a quién no eres. Así es que te invito a que te dejes ver, y descubrirás que inclusive, encontrarás mas gente que genuinamente te aprecia, de la que antes apreciaba a la versión escondida o desconectada de ti. Quisiera terminar reforzando que como personas, como seres humanos, necesitamos conectar con los demás en un nivel genuino, real y auténtico, pero para eso, tendrás que animarte a ser auténtico contigo mismo en primer lugar, y atreverte a mostrarle al mundo quien eres en realidad.