Contar cuentos los abuelos se caracterizan por ser grandes narradores y fuentes inagotables de historias. Día de jardinería pasar una tarde plantando semillas, recogiendo frutas o aprendiendo cómo se cuidan las flores del jardín es una actividad ideal para pasar tiempo juntos y aprender de la naturaleza. Elaborar el árbol genealógico una cartulina o un folio, un par de rotuladores y lápices y fotografías de los miembros de la familia son los materiales necesarios para llevar a cabo esta actividad. Juegos de mesa ‘tradicionales’ el parchís, el dominó, la rayuela o la brisca son juegos que quizá no conozcan los niños y niñas de hoy, pero que llenaron las horas de juego de sus abuelos. Revisar álbumes familiares hojear un álbum consigue despertar los recuerdos de los abuelos; nadie como ellos conoce la historia familiar que esconde las fotos del pasado. Trabalenguas, refranes y adivinanzas la cultura popular está repleta de frases hechas, trabalenguas y adivinanzas que divierten a todos por igual. Día de cocina el conocimiento de los abuelos en la cocina es algo que se debe enseñar y perdurar en el tiempo, por ejemplo, invitando aquellos pequeños hagan de ayudantes con recetas sencillas como batidos, helados o tortitas. Intercambio musical para llevarlo a cabo, se pueden seleccionar canciones de la época en que los abuelos eran jóvenes y preparar una lista de reproducción con ellas, para compartirlas y pasar una tarde animada bailando y cantando. Resolver rompecabezas desarrolla la capacidad motriz, reduce el estrés o mejora la concentración. Cine en casa en esta actividad los abuelos eligen películas infantiles que marcaron su infancia.