La regla del 3-5-7 es, en realidad, algo parecido porque se trata de usar tres o cinco objetos, preferiblemente, para crear una composición atractiva y equilibrada. La idea tiene que ver con dinamizar la decoración; con hacerla algo menos previsible, y, en general, para conseguirlo son necesarios al menos tres objetos. Si son cinco, o siete, dispondrás de algo más de margen de maniobra, pero la decoración no resultará exagerada, algo de lo que sí se corre el riesgo tratando de encajar 9 objetos, por ejemplo. Jugar con elementos impares crea composiciones visualmente más atractivas y que, en general, generan movimiento. La regla del 3-5-7 es el punto de partida para añadir movimiento. La regla del 3-5-7 sirve “para romper simetrías intencionadamente y para darle movimiento a una pared con cuadros de diferentes tamaños. Las composiciones impares funcionan también muy bien en los cojines de un sofá, o los almohadones de la cama, combinado tamaños y estampados”.