No hay un tiempo exacto, más bien es un tiempo subjetivo, que depende de cada uno y según cómo lo viva cada uno.
Pero quizás la referencia de tiempo en el que se espera que sea procesado es entre seis meses y un año.
Si se excede de un año, o año y medio, comienza a ser un duelo patológico, algo que dura demasiado tiempo y empieza a hacer daño a una persona.
Si la construcción del vínculo es de muchos años y se ha desarrollado una convivencia con hijos, no va a ser proporcional, pero seguramente va a demandar más tiempo.
No deja de ser subjetivo y, como he dicho antes, cada persona lo vive de diferente forma.
Implica un tiempo, un proceso que lleva unas semanas o meses, o incluso un poco más, pero, en todo caso, la clave está en pasar por las estaciones que se mencionan antes, completando un ciclo con respecto a la negación, el enfado, la tristeza y la aceptación.
Cuando se cierren estas fases, con lo que implica transitar por cada una de ellas, se comenzará a sanar y a cerrar el proceso de duelo.